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¿Es usted un número de
cuenta bancaria?
02 de
marzo de 2009
Un comentario común en los
actuales momentos entre un gran número de clientes, es el trato impersonal que
muchos bancos proporcionan a sus clientes. Para algunos grandes bancos, la
clientela sólo se diferencia en la relación que la institución ha establecido,
dependiendo de los montos que el cliente maneja dentro de la cartera pasiva y
activa del banco, para así determinar su clasificación e importancia de
generación de negocios e ingresos. La atención personalizada y de excelencia de
servicios, se deja de lado sin importar mucho lo que el cliente espera de los
empleados bancarios en todos los niveles. Los productos se han estandarizado, y
las diferencias y ventajas competitivas y comparativas entre las instituciones
se hacen menos perceptibles para los usuarios del sistema financiero nacional.
Para algunos grandes bancos, especialmente de presencia internacional, la
rentabilidad es el primer objetivo establecido por sus casas matrices,
importando menos la calidad del servicio prestado y satisfacción de la
clientela. Aunque la rentabilidad, sin duda, es un elemento de mucha importancia
para cualquier institución, particularmente bancaria, otros elementos del
negocio como: buen servicio, atención, seguridad y confianza, son intangibles
determinantes en el éxito de una institución financiera en el largo plazo.
Los clientes aspiran un trato especial para con ellos y sus negocios, atención y
conexión personal que los haga sentirse atendidos y satisfechos del servicio, no
un número de cuenta más dentro del banco. De esto se vienen dando cuenta algunos
bancos, por lo que sus estrategias de negocio, captación de clientes y
permanencia de ellos dentro de la institución, está sustentada no sólo en
proporcionar servicios financieros competitivos, sino en brindar la atención
personalizada con orientación de banca privada, donde el cliente recibe la
atención que merece. El rol de los banqueros y empleados es servir de aliado y
asesor financiero de sus negocios, manteniendo la discrecionalidad y privacidad
que cada cliente merece y espera.
Las condiciones y perspectivas económicas en estos tiempos tan complicados,
requieren además que los banqueros y profesionales bancarios tengan un mayor y
mejor conocimiento de los temas económicos, financieros y de inversión, que le
permitan no solo estar mejor informados, sino estar en capacidad de asesorar y
guiar a su clientela de la mejor forma posible en el manejo de sus inversiones,
activos y negocios; así como de las oportunidades para tomar ventaja, y de las
amenazas, para poder prevenirlas, y en todo caso, reducir sus riesgos, impacto y
situaciones indeseadas.
Igualmente, los clientes deben incrementar su cultura financiera y estar al
tanto de lo que acontece en la economía, tanto a nivel local como internacional.
Casos como el del Stanford Bank International se hubiesen minimizado
sustancialmente, de haber tenido los clientes la información adecuada y de no
haberse dejado deslumbrar por rendimientos demasiado atractivos para un
instrumento de colocación de pasivo (CD) con bajo nivel de riesgo. Esta es una
dura lección para los clientes de Stanford, que permitirá que la población a la
hora de colocar su dinero, tome en consideración muchos factores más allá del
mero rendimiento. En consecuencia, debemos explorar cuáles son nuestras
posibilidades, alternativas y el nivel de riesgo que queremos asumir para
obtener mejores beneficios.
Esta tarea comienza teniendo la información adecuada, buscando las fuentes y
personas calificadas, y con la experiencia requerida para que nos puedan guiar
objetivamente entre las alternativas que están a nuestra disposición, así como
el riesgo implícito. Su banquero debe entonces ser ese asesor que le oriente,
informe y guíe en sus inversiones e iniciativas empresariales.
Una nueva banca está naciendo, una banca donde los banqueros y profesionales
bancarios estén orientados a la satisfacción y llenar las necesidades del
cliente (buena atención, productos financieros, información y asesoría). Una
banca más personal, pero al mismo tiempo con un elevado componente de las
tecnologías de punta que den movilidad, flexibilidad y ahorro de tiempo. Una
sinergía: servicio personalizado con la plataforma tecnológica que ofrezca lo
mejor de los dos mundos. Esa es la nueva banca, la banca de los nuevos tiempos,
donde usted ya no será más un número de cuenta bancaria.
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